Las imágenes llegan desde General Lavalle, Córdoba, y fueron tomadas desde el espacio por la NASA. Allí se ve una guitarra de dimensiones increíbles.

Esta mágica obra de arte fue realizada por Pedro Martín Ureta, de 75 años, quien con nada menos que 7.000 árboles, creó esta guitarra.

Se trata de un homenaje que el productor agropecuario realizó para su esposa, la madre de sus hijos, quien falleció en 1977 cuando tenía solo 25 años.

Urete decidió hacerle este homenaje que tardó decenas de años en florecer, pero que ahora resulta realmente impresionante.

 

El contorno de la guitarra esta hecho por cipreses californianos, mientras que las seis cuerdas están hechas por eucaliptos de color azulado. El puente de la guitarra está delineado por cipreses de piña.

Lo más increíble es que el lugar es totalmente árido, por eso, los árboles tardaron tanto en crecer. Pero, al mismo tiempo, resaltan mucho más.