7 cultivos para tu primera huerta

Insistimos, cultivar verduras y hortalizas en el jardín es fácil y productivo. Conseguirás unas sabrosas cosechas que además de estar más ricas que las que puedas comprar además te supondrán un buen ahorro del presupuesto familiar. Comerte una ensalada hecha con tu lechuga, tus tomates y demás productos que coseches en tu pequeña huerta es una gran satisfacción. Si quieres iniciarte en el cultivo de verduras y hortalizas te recomendamos estos 7 cultivos fáciles para tu primera huerta.

Los tomates puedes cultivarlos a partir de semillas o con plántulas adquiridas en un centro de jardinería y horticultura. En el primer caso comenzarás al final del invierno o principio de la primavera y en el segundo caso puedes esperar a que la primavera esté bien asentada. A un mes más o menos del comienzo de la primavera es buen momento para plantar plantones de tomatera en el exterior. Busca un poco y no te conformes con las variedades más comerciales, si puedes intenta cultivar variedades antiguas, tu satisfacción será mucho mayor. El lugar de cultivo debe ser bien soleado y la tierra contar con un buen aporte de materia orgánica. Riego regular y cuidadoso para no mojar la planta. Instala tutores para que soporten y afiancen el crecimiento de la planta.

A partir de unos 15 días del comienzo de la primavera puedes comenzar a cultivar zanahorias cada 15 días para conseguir una producción escalonada durante el verano y hasta casi el invierno. Se siembran las semillas y se cubren con un poco de tierra. Un buen riego inicial y a las tres semanas comenzará a ver salir las plántulas. Tal vez deba aclararlas si sembraste demasiadas semillas o han germinado demasiadas. Tierra bien suelta y exposición al sol son sus necesidades básicas.

Las judías verdes, vainas, vainitas, ejote, chaucha, poroto verde o un sinfín de nombres más que reciben en distintos países o regiones los frutos verdes de la planta de la judía, Phaseolus vulgaris. Hay variedades trepadora y otras que no lo son. Las primeras precisan tutores para su correcto desarrollo. Se siembran al comienzo de la primavera hasta principios de verano, es de rápido crecimiento y al mes y medio de su cultivo podemos cosechar los primeros frutos. Suelo ligero pero rico y riegos abundantes son sus principales necesidades.

Las lechugas se pueden sembrar desde la primavera hasta el verano según variedades. Fácil de sembrar y de rápido crecimiento. Prácticamente lo único que necesita son riegos regulares y abundantes y exposición al sol.

Los rábanos necesitan suelo ligero y suelto, no recibir excesivo sol directo y poco más. Desde mediados de primavera puedes comenzar a sembrarlos cada quince días para tener una cosecha escalonada. Uno de los cultivos más rápidos en cosecharse. Se siembra en hileras separadas unos 20 cm y colocar una semilla cada 4 cm en las hileras.

Los calabacines se siembran con una separación de unos 80 cm. Pondremos tres semillas a unos 2 cm de profundidad. Tendremos el suelo preparado, trabajado, drenado y bien fertilizado. Sólo quedará regar regular y abundantemente y  a los dos meses podrá cosechar sus calabacines.

Si tienes suficiente espacio en tu jardín puedes atreverte con las patatas. Usar patatas cortadas por sus yemas, enterrarlas a 15 cm de profundidad y deja 45 cm entre cada una. Las hileras deberán estar separadas unos 75 cm. Los suelos ricos y profundos son ideales para las patatas. Cuando las plantas tienen unos 15 cm de altura es conveniente calzarlas, es decir acumular un montón de tierra alrededor de la base del tallo para protegerlo.

Fuentes:

Ecoportal.net

Guía de Jardinería

http://www.guiadejardineria.com/

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