LA MEDICINA Y LA GUANÁBANA (GRAVIOLA) VAN DE LA MANO

La Graviola o Guanábana es un árbol de la familia de las Anonáceas, hay varias especies. También la Chirimoya pertenece a la misma familia; esta última se llama Annona Cherimola y la graviola se llama Annona Muricata. Ambas con propiedades antioxidantes y anti cancerígenas. Es un árbol de hasta 10 metros de altura, crece en casi toda la América tropical. El tamaño de sus frutos varian de acuerdo a la especie. Su pulpa es blanca, carnosa, conteniendo en su interior gran cantidad de semillas. Hace varios años la industria médica comenzó la búsqueda de una cura del cáncer y su investigación se centró en la Guanábana, un legendario árbol curativo de la selva amazónica.

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Photo by tonrulkens

Estudios e investigaciones del más alto nivel científico realizados en EE.UU. y Corea del Sur han demostrado que todas las partes del árbol del Graviola son utilizados en la medicina natural; las semillas por ejemplo han sido usados durante siglos por los indígenas nativos en América del Sur. Se han podido estudiar aminoácidos, vitaminas, minerales, enzimas, pero principalmente en sus hojas se encontró un poderoso principio activo llamado Acetogeninas, tienen acción directa sobre las membranas y plasmas celulares de las células cancerosas, destruyéndolas selectivamente sin dañar las células y tejidos sanos.
El modo de acción de las acetogeninas en las células cancerígenas:

 

Las acetogeninas , son sustancias cerosas que resultan de la combinación de ácidos grasos de cadena larga (C32 oC34) con una unidad de 2-propanol en el carbono 2 para formar una lactona. Un estudio realizado en la Universidad de Pardue en California, demostró que las acetogeninas pueden inhibir selectivamente el crecimiento de células cancerígenas y también inhiben el crecimiento de las células del tumor, resistentes a la droga quimioterapéutica, respetando la integridad de las células de los tejidos sanos. Protegen y elevan el sistema inmunológico.
En otros estudios realizado por científicos de la misma Universidad, se demostró que las acetogeninas de la graviola (guanábana) son extremadamente potentes tanto como la quimioterapia, sin provocar efectos secundarios sobre el hígado y los riñones. Hay estudios preclínicos, algunos avalados por la medicina tradicional demostrando satisfactoriamente su acción en casos de tumores superficiales (de piel) utilizando las hojas como emplasto.
Las Acetogeninas son agentes anti-tumorales hasta ahora hallados únicamente en plantas de la familia de las anonáceas. Como la graviola es también un muy buen antioxidante actúa como depurador del hígado y riñones; regula además el colesterol, los triglicéridos y glucosa.
Actualmente la propiedad antitumoral de la graviola (guanábana) ha sido patentada por 9 compañías extranjeras.
No hay incompatibilidad, al contrario se complementa satisfactoriamente con cualquier tratamiento al que esté sometido el paciente mejorando la calidad del mismo. No tienen ningún efecto secundario ni reacciones de intolerancia…Aclaremos que las semillas no se comen (son tóxicas)..
Por supuesto esta alternativa deberá ir siempre acompañada de las consultas y tratamientos médicos, con la esperanza que contemos con otra importante arma terapéutica brindada por la naturaleza para luchar contra este flagelo..
Cecilia Meyer
Investigadora de la Nutrición Natural

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