Salvia, Propiedades Medicinales, remedios caseros y usos

Propiedades de la Salvia

Esta planta medicinal, llamada también Savia, Selima o Salima fina pertenece a la familia de las
labíadas y tiene muchos beneficios y propiedades. Es original del sur de Europa y se suele cultivar en los huertos.

La salvia alcanza una altura de 30 a 70 cm. y tiene las flores agrupadas en rodajuelas; las hojas
nacen enfrentadas, son vellosas y de color blanquecino y despiden un olor aromático más
o menos fuerte según las variedades. Se debe plantar en lugares protegidos y soleados.
Yo tengo la costumbre de cubrir la planta durante el invierno con unas ramas de abeto,
para que no se hiele.

Salvia, Propiedades Medicinales, remedios caseros y usos


Otra variedad, la Salvia de los prados (Salvia pratensis), se cría en los prados y ribazos.
Desde lejos se ven brillar las flores hermosas de un azul muy intenso, que tienen un olor
muy aromático. Las flores de la Salvia de los prados sólo se utilizan en gargarismos o
para preparar un vinagre de Salvia (véase »Modos de preparación«). Este se emplea para
darles fricciones tonificantes y aliviantes a los enfermos que están mucho tiempo en cama.
Las hojas se recolectan antes de la floración, es decir en mayo. Ya que la planta produce
en los días secos de sol aceites esenciales, hay que coger las hojas sólo cuando el sol
está en lo alto; se desecan a la sombra.
Mucho más eficaz que la Salvia de los prados es la arriba mencionada Salvia officinalis de
la que voy a tratar a continuación detalladamente. En los tiempos de nuestros
antepasados ya gozaba de gran fama. Una sentencia del siglo XIII dice: » ¿De qué podrá
morir el hombre que tiene Salvia en el huerto?»
Su mismo nombre da una idea de la gran estima en que se tenía la planta desde tiempos
remotos. La palabra »salvia« deriva del latino »salvare«, que es »curar«.
En un hermoso herbario antiguo podemos leer esta leyenda que pondera la gran
reputación de la Salvia como hierba curativa: »Cuando la Madre de Dios tuvo que huir con
el Niño Jesús, pidió ayuda a todas las flores del campo; pero ninguna le concedió amparo.
En eso se inclinó hacia la Salvia y vio que allí podía encontrar refugio. Debajo de las hojas
espesas se escondió con el niño y así estuvo bien protegida. Los esbirros de Herodes
pasaron de largo y no la vieron. Una vez acabado el peligro, la Madre de Dios salió y llena
de amor y gratitud le dijo a la planta: ,Desde hoy y hasta la eternidad serás la flor favorita
del hombre. Te doy la virtud para curar todos sus males; sálvalos de la muerte como lo
has hecho conmigo.

beneficios y propiedades de la salvia


Desde aquellos tiempos la salvia sigue creciendo para ayudar y curar al hombre.«

Si alguien ha hecho, como yo, durante muchos años experiencias con las hierbas
medicinales, pidiendo en casos difíciles la protección y la ayuda de Nuestra Madre de
Dios, siente, guiada por su fe y confianza, que Ella tiende sus manos protegiendo nuestras
plantas curativas.
La infusión de Salvia, bebida repetidas veces, fortalece todo el organismo, previene la
apoplejía y es muy eficaz en las parálisis. Contra los sudores nocturnos es la única hierba,
a parte del Espliego, que ayuda; cura la enfermedad que provoca los sudores nocturnos y
como corroborante la gran debilidad que acompaña ese mal. Muchos médicos han
reconocido las virtudes de la Salvia. La utilizan con buenos resultados en las
convulsiones, en las enfermedades de la médula y de las glándulas y también contra el
temblor de los miembros. En los casos arriba mencionados se toman 2 tazas, a sorbos
espaciados, distribuidos durante el día.
La infusión también actúa favorablemente sobre el hígado enfermo y elimina los gases y
las demás molestias debidas al hígado trastornado. También purifica la sangre, ayuda a
expectorar, a limpiar el estómago, abre el apetito, corta la diarrea y cura las indigestiones.
Las picaduras de insectos se cubren con hojas frescas machacadas. En uso externo es un
remedio excelente contra las anginas, las enfermedades de la garganta, los focos
purulentos en los dientes, las inflamaciones de la garganta y de la boca. A muchos niños y
adultos no se les hubiera tenido que extirpar las amígdalas, si se hubieran servido a
tiempo de la Salvia. Cuando faltan las amígdalas, que normalmente hacen de policías del
organismo, deteniendo y transformando las sustancias tóxicas del cuerpo, éstas actúan
directamente sobre los riñones.
La tisana de Salvia ayuda también cuando los dientes sangran o están poco firmes y
contra los flemones y la atrofia de las encías. En estos casos se hacen gárgaras o se
aplica algodón empapado en tisana.
Para las personas débiles de los nervios y las mujeres con enfermedades del bajo vientre
sería una gran ayuda si tomaran de vez en cuando un baño de asiento con Salvia (véase
»Modos de preparación«). A parte de su utilidad como planta curativa no hay que olvidar
el empleo de la Salvia en la cocina como condimento riquísimo. Se añade en pequeñas
cantidades, como el tomillo o la ajedrea, a las carnes grasas, como cerdo, oca o pavo. El
venado también se puede aromatizar con una hojita. A los quesos de hierbas y las salsas
también se debería añadir Salvia, aunque sólo fuera por la salud. En algunas regiones se
hacen pastelitos de Salvia; se mezclan trocitos de Salvia con la pasta como se suele
hacer con el anís.

 

MODOS DE PREPARACIÓN DE LA SALVIA


Infusión
: 1 cucharadita de hierba por cada 1/4 I. de agua; se escalda y se deja
reposar brevemente.
Vinagre de Salvia: Se llena una botella hasta el gollete de flores de Salvia de los prados,
se cubre todo de un buen vinagre y se deja macerar 15 días al sol o en un lugar cálido.
Baños de asiento: 4 puñados de hojas se ponen durante la noche a remojo en agua fría.
Al día siguiente se calienta hasta que rompa a hervir, se cuela y se mezcla el líquido con
el agua de baño (véase también en Generalidades »Baños de asiento«).