Como aportar calcio a las plantas con cascaras de huevo

Los huevos se utilizan comúnmente en la preparación de alimentos como pasteles, panes y tortillas. Sin embargo, después del consumo, tenemos el hábito de jugar su cáscara en la basura. Hacer esto resulta en el desperdicio de una importante fuente de nutriente para las plantas y el suelo: el calcio.

La cáscara del huevo contiene, en promedio, 5,6 g de materia inorgánica, siendo la mayor parte compuesta de carbonato de calcio (96%) y el resto de carbonato de magnesio (1%) y fosfato de calcio (1%). La parte orgánica, poco expresiva, está representada por proteínas.

La cáscara del huevo, por ser rica en calcio, ofrece un elemento fundamental e indispensable para el metabolismo vegetal. El calcio participa en la formación de la pared celular de los vegetales, de esta forma está íntimamente ligado al desarrollo estructural de las plantas (formación de hojas, raíces y raíces). En consecuencia, la deficiencia de este elemento puede ser detectada cuando las hojas más nuevas de una planta presentan clorosis (amarillamiento de las hojas) internerval seguida de necrosis (secado de las hojas) y crecimiento desuniforme, además de muerte de las gemas terminales.

Como aportar calcio a las plantas con cascaras de huevo

Además de nutrir la planta, la corteza puede ser empleada para la corrección del pH de suelos ácidos, ya que un suelo con pH ácido dificulta la liberación de elementos vitales para las plantas.

Sabiendo esto, en vez de tirar las cáscaras en la basura, podemos aprovecharlas como abono natural, para eso, basta con secárselas y luego triturarlas en una batidora hasta que la mezcla se convierta en un polvo. El polvo o la harina generada puede ser jugado directamente sobre la tierra y alrededor de las plantas – recomiendo una a dos cucharas de sopa de la harina por vaso (medio) de planta, eso, por supuesto, dependerá del tamaño del vaso. La harina puede ser utilizada en hortalizas (lechuga, perejil, menta, etc.), árboles frutales, nativos y ornamentales.

Aprovechar las cáscaras de los huevos para generar abono natural, además de disminuir la cantidad de residuos destinados a los rellenos sanitarios, permite la producción de un excelente abono natural, que mejorará la nutrición mineral de nuestras plantas y la fertilidad del suelo.