Maricela Granda es una joven Ingeniera en Biotecnología Ambiental que está trabajando actualmente en su proyecto “Uso de residuos de plátano para obtener agua limpia y alimentos”. Fue con este trabajo que logró ser finalista en el concurso organizado por la ONU Medio Ambiente: Jóvenes Campeones de la Tierra (2018).

La ONU Medio Ambiente (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), proclamada como “autoridad ambiental líder en el mundo”, actúa entre otras cosas como defensor autorizado del medio ambiente, y propone el concurso para motivar a jóvenes con gran potencial.

La ecuatoriana de 25 años se recibió en la Facultad de Ciencias de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH) pero es oriunda de Sucumbios. Esta provincia forma parte de la amazonia ecuatoriana y sus actividades económicas principales son la extracción petrolera y la agricultura.

 

Cuando todavía era estudiante, Maricela observó el pseudotallo (conocido como falso tronco) del plátano, uno de los cultivos comunes en la región. Haciendo uso de sus conocimientos académicos, la joven tuvo una idea. Vislumbró la posibilidad de utilizar ese tejido vegetal para solucionar una problemática propia de las regiones petroleras: la contaminación del agua con hidrocarburos. “Siempre he creído que la naturaleza constantemente nos brinda alternativas para disminuir los problemas ambientales que aquejan al mundo, sólo debemos detenernos a observar”,dice Granda.

El proyecto consta de dos partes, ambas utilizando los restos vegetales que quedan luego de la cosecha del plátano. Estos “residuos” pueden utilizarse según la ingeniera como un filtro biológico para purificar agua contaminada. La segunda parte del proyecto consiste en la utilización de estos mismos restos como sustento para la producción de hongos comestibles.

“El agua debe pasar a través del filtro que contiene el biomaterial de banano, y ahora hemos agregado otros materiales que complementan la filtración, como grava y arena para permitir una filtración adicional” dice la ingeniera. “Actualmente estamos trabajando en un diseño final de biofiltro, para asegurarnos de que cumpla con todos los parámetros para garantizar la calidad del agua. Las pruebas de calidad del agua se realizan antes y después de usar el filtro. Los resultados se comparan con los estándares técnicos nacionales que están sujetos a los estándares de la Organización Mundial de la Salud” agrega.

El proyecto comenzó como una iniciativa relativamente pequeña, planteada como un estudio con el potencial para solucionar un problema local. Sin embargo, el plan empezó a recibir interés y colaboraciones, creciendo hasta formar parte de un plan de gestión de aguas más grande. Hoy en día el trabajo de Maricela también constituye un estudio sobre la contaminación en los cuerpos de agua dulce, y sobre su efecto en las comunidades del ecosistema amazónico. Con respecto al crecimiento de su invento la sucumbiense dice “Comiencen con una idea, por pequeña que sea, y luego trabajen para darle forma. […] Comiencen a buscar, rodéense de personas de las que puedas aprender, fortalezcan sus conocimientos, practiquen y enseñen a otros”.

Joven Ecuatoriana logra filtrar y purificar agua con restos de Plátano

 

Los filtros biológicos podrían tener un gran impacto en el medio ambiente, debido a la utilización de materiales naturales y al desarrollo de metodologías para descontaminar el agua. En el contexto social, podría aumentar de manera exponencial el nivel de vida de las poblaciones sin acceso a fuentes de agua potable. El consumo de agua contaminada con hidrocarburos puede producir alteraciones genéticas, problemas cardíacos y cáncer, entre otros terribles padecimientos. A pesar del gran riesgo que conllevan, muchas veces las explotaciones petroleras no están debidamente reguladas, y ya es común la negligencia y falta de cuidado ambiental que estas empresas representan. La idea de la Ing. Granda representaría una inmensa mejoría en la vida cotidiana de los pobladores con bajos recursos, obligados a consumir agua en mal estado. Además, el proyecto puede tener un efecto global, ya que puede repetirse en todo lugar donde sea cultivado el plátano.

«Disponer de agua en cantidad y calidad suficientes es esencial para la salud. Las reservas de agua dulce, como lagos y ríos, tienen un impacto directo en la salud humana», dijo Lis Mullin Bernhardt, experta en agua del Departamento de Medio Ambiente de las Naciones Unidas. «Para hacer frente a la crisis mundial del agua dulce, necesitamos encontrar métodos de gestión del agua innovadores y de bajo costo que estén fácilmente disponibles cuando sea necesario. Esta metodología es un ejemplo emocionante».