Un espacio libre con parque infantil, muchos árboles, áreas de picnic e incluso obras de arte. Así es el Parque Borden, ubicado en Edmonton, capital de la provincia de Alberta, Canadá. El lugar acaba de reabrir una piscina que ahora es totalmente natural.

Esta es la primera piscina pública al aire libre sin químicos del país. El proceso de limpieza del agua se realiza a través de varias combinaciones: piedra, grava, arena y plantas. Todo esto con una hermosa estética visual, diseñada por la oficina de arquitectura gh3, que se integra perfectamente con el entorno.

El proyecto buscaba construir un ecosistema equilibrado en el que materiales vegetales, microorganismos y nutrientes se unieran en el proceso creando lo que ellos llaman «agua viva». La filtración ocurre básicamente a través de dos técnicas: el sistema de tratamiento biológico mecánico y el uso de plantas acuáticas (simulando el pantano), grava y zooplancton, que elimina el exceso de bacterias y algas. En el largo proceso de circulación, el agua corre a través de un lago de arena y piedra, luego un lago hidrobotánico, así como un filtro granular.

 

Abre en Canadá la primer Piscina pública Natural y libre de químicos

El resultado del sistema está dentro de las regulaciones de piscinas públicas de Canadá. También hay una piscina para niños y, al lado de la estructura, un edificio alberga vestuarios, duchas y aseos. Todo abierto al público.

El espacio también tiene un deck de madera e incluso arena, que se remonta al entorno natural. El proyecto le valió a la firma un premio a la Excelencia en Innovación en Arquitectura.

Abre en Canadá la primer Piscina pública Natural y libre de químicos