La nueva Ley de Protección de Fauna Silvestre.

El día 4 de Septiembre de 2019, en California, se firmó el Acta de Protección de Fauna Silvestre. El gobernador Gavin Newsom aprobó el Proyecto de Ley No. 273 Capítulo 216, que especifica la eliminación de las licencias de comercio de pieles. Este nuevo avance prohíbe también el uso de trampas en áreas tanto públicas como privadas; e incluso veda la actividad sin fin comercial, es decir la cacería “recreativa”.

California es el primer territorio en los Estados Unidos que proscribe una antigua costumbre de tal calibre. Instaurada desde los orígenes de los grandes asentamientos urbanos, la cacería de animales por su piel fue en su momento una actividad económica principal. Sin embargo, la industria de las pieles ha ido en decaimiento durante las últimas décadas, mientras la lucha contra la crueldad animal y las campañas para crear conciencia han ido ganando terreno progresivamente. A pesar de esto, en 2017 los tramperos californianos mataron a más de 1500 animales, incluyendo zorros, coyotes, castores, tejones y visones.

Dos años después, y gracias a la nueva ley, los que continúen con esta actividad podrían ser multados por miles de dólares e incluso pasar algún tiempo encarcelados. Además, los legisladores ahora contemplan la posibilidad de prohibir todos los productos de pieles animales, e impedir el uso de animales en circos.

La lucha proteccionista y una actividad insostenible.

El Acta de Protección fue introducido por la asambleísta Lorena Gonzalez, en una combinación de lucha anti crueldad y recorte de gastos estatales. Como ya lo dijimos, la actividad de tramperos se ha reducido drásticamente, pasando de 5000 hace un siglo a unos 70 en la actualidad. El documento afirma que esta cantidad limitada de cazadores de pieles hace que el rubro se vuelva insostenible, ya que el estado no puede pagar el costo de su regulación, que ni siquiera es cubierto por las ganancias obtenidas en la venta de licencias de caza.

Ante el proyecto de ley, la Oficina de Agricultura de California reaccionó presentando como argumento que al perder el control sobre la fauna salvaje, se pondría en peligro la industria agrícola. No obstante, la ley permite el uso de trampas para controlar plagas, y es legal atrapar roedores y otros animales que hagan daño a los cultivos.

Este es un claro ejemplo de cómo los cambios conscientes en los hábitos de consumo, junto con los de opinión pública, afectan a la economía de una región. Posteriormente, los órganos legislativos se encargan de recortar aquellas actividades obsoletas, que van quedando en el tiempo y representan épocas más crueles y primitivas. Es así como las tareas cotidianas y las campañas de protección llegan a afectar al mayor esquema social.

 

El comercio de pieles en el mundo

Históricamente, muchos países han tomado previamente la iniciativa de penalizar la obtención y venta de piel animal. Los primeros en prohibir la cría de animales para piel fueron Reino Unido en el 2000 y Austria en el 2004.  La normativa de estos países influenció a otros, y gradualmente el comercio de pieles se volvió ilegal en Japón (2006), Serbia (2009), Eslovenia (2013), Croacia (2017), Bélgica (2018), Luxemburgo (2018), Noruega (2018), Bosnia y Herzegovina (2018), y República Checa (2019). Si bien California es un estado y no un país, podemos decir que esta legislación es de gran importancia si tenemos en cuenta su población de casi 40 millones de personas.

Sin dudas este es un avance digno de ser celebrado por los grupos proteccionistas del estado norteamericano y del mundo. Con suerte la cadena de gobiernos que protegen a los animales y la naturaleza seguirá creciendo. En esta era es fundamental que las nuevas normas acompañen no sólo a los ciudadanos, sino también a su entorno natural. Es necesario convertirnos en una sociedad donde no hay espacio para la crueldad, y mucho menos si es fomentada por el consumo.