Ambientes revitalizados pueden ser una herramienta importante y barata para mejorar la salud mental en comunidades urbanas.

Los espacios verdes en el entorno urbano, aunque sean pequeños, reducen significativamente los sentimientos de depresión y mejoran la salud mental de los habitantes del sector; revela investigación de la Escuela de Medicina Perelman y de la Escuela de Artes y Ciencias de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos. Imagine la cantidad de lotes vacíos, dañados o llenos de basura que podrían ser transformados.

Salud mental vs intervención

Por primera vez, un equipo de investigación midió la salud mental de los habitantes de Filadelfia antes y después de haber convertido lotes vacíos en espacios verdes, tanto residentes que viven cerca de lotes abandonados como aquellos que acaban de recibir la renovación de estos espacios. Descubrieron que las personas que vivían en un radio de 400 metros de terrenos verdes presentaban una reducción del 41.5% en los sentimientos de depresión, en comparación con aquellos que vivían cerca de los lotes que no habían limpiado. Los que viven cerca de lotes verdes, también experimentaron una reducción de casi 63% en la baja salud mental, en comparación con aquellos que viven cerca de los lotes que no recibieron intervención.

Los hallazgos se suman además a las evidencias de cómo los espacios renovados en antiguas áreas urbanas destruidas, pueden ayudar a mejorar la seguridad y la salud, así como pueden favorecer la reducción de los niveles de criminalidad, violencia y estrés. El estudio más reciente del mismo equipo, en febrero, encontró una reducción del 29% en la violencia armada cerca de los lotes intervenidos. Se cree que este sea el primer estudio experimental que prueba cambios en la salud mental de los residentes después de que los terrenos vacíos cercanos fueran transformados en espacios verdes.

También te puede interesar:  Primera piscina pública natural del Reino Unido que utilizará plantas, no productos químicos, para mantenerse limpia

Financieramente posible

“Espacios vacíos y desperdiciados ponen a residentes en un riesgo mayor de depresión y estrés, y pueden explicar por qué la desigualdad socieconómica en la enfermedad mental persiste”, afirma la autora principal, Eugenia C. South, MSHP, profesora asistente de Medicina de Emergencia y miembro del Centro de Atención de Emergencia e Investigación de Políticas de la Universidad de Pensilvania. “Lo que esos nuevos datos nos muestran es que hacer cambios estructurales, como terrenos verdes, tiene un impacto positivo en la salud de aquellos que viven en esos barrios y eso puede ser factible de manera económica y escalable (no solo en Filadelfia, sino también en otras ciudades con el mismo entorno nocivo)”.

Para el co-autor John MacDonald, PhD, profesor de criminología y sociología en la Universidad de Pensilvania, “los hallazgos sustentan que la exposición a ambientes más naturales, puede aportar a la restauración de la salud mental, particularmente para personas que viven en ambientes urbanos estresantes y caóticos”. Además de eso, la inclusión de espacios verdes en los barrios, debe ser considerada conjuntamente con los tratamientos individuales para abordar problemas de salud mental en comunidades con pocos recursos.

“Es una manera bastante económica y escalable de mejorar las ciudades y mejorar la salud de las personas, alentándolas a permanecer en sus barrios”, dice el autor senior Charles C. Branas, PhD, profesor del departamento de Bioestadística y Epidemiología en la Escuela de Medicina Perelman. “Aunque las terapias de salud mental siempre sean un aspecto vital del tratamiento, la revitalización de los lugares donde las personas viven, trabajan y juegan, puede tener un gran impacto sobre los resultados de la salud mental”.

También te puede interesar:  7 Consejos efectivos para controlar la ansiedad

En la foto, los voluntarios plantan un pequeño jardín ornamental en la esquina de un terreno baldío en Filadelfia (EUA). Crédito: Jana Shea/iStock By GettyImages.

Comentarios de Facebook