Científicos Australianos están reforestando nuestros océanos

Recientemente, científicos australianos demostraron algo que alguna vez pensamos imposible: podemos volver a hacer crecer los bosques oceánicos que hemos destruido.

Desarrollaron un método para sembrar el fondo del océano con plantas sanas como una forma de regenerar los bosques oceánicos moribundos que son vitales para el ecosistema.

Los ciudadanos también han colaborado en el proceso, voluntarios recolectan pastos marinos saludables y los depositan en contenedores establecido para dicho fin a lo largo de la playas.

Una vez recolectados, se lavan, se nutren en un baño de nutrientes y luego los buceadores los replantan utilizando esteras especiales que les permiten restablecer las raíces en el fondo del océano. ¡Las tasas de supervivencia de los brotes de pastos marinos replantados han sido un asombroso 90%!

Los héroes anónimos de nuestra lucha contra el cambio climático, las praderas de pastos marinos son algo de lo que probablemente nunca hayas oído hablar. Estas plantas nativas del océano son cruciales para combatir el cambio climático y mantener saludables nuestros océanos.

Revertir el daño:

La Operación Posidonia dirigida por la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia está desarrollando técnicas de vanguardia para replantar praderas de pastos marinos en nuestros océanos.

Los pastos marinos pueden capturar carbono 40 veces más rápido que las selvas tropicales, y las investigaciones indican que una hectárea de pastos marinos puede almacenar tanto carbono como diez hectáreas de bosque.

Los beneficios de los pastos marinos también se pueden sentir en la tierra, ya que estas plantas estabilizan los sedimentos y protegen nuestras costas de la erosión. Debido a que los pastos marinos eliminan los nutrientes y sedimentos disueltos de la columna de agua, también contribuyen a la claridad del agua.

Los pastos marinos actúan como zona de «cría» para peces y otras criaturas, Sin el dosel denso que proporciona la hierba marina, los depredadores pueden comerse estas criaturas antes de que lleguen a la edad adulta.

Ahora estamos en una era en la que hemos causado tanto daño ambiental que es momento de empezar a centrarnos en restaurar y revertir ese daño.

¡Incluso si nos enfrentamos a una situación nueva y desafiante, todavía podemos hacer nuestro granito de arena para hacer de este planeta un lugar mejor!

Fuente: https://www.abc.net.au/

 

 

 

Catalina Zimmermann

Fotógrafa, le encanta leer y escribir sobre temas ambientales y, por esta razón, ha estado escribiendo para "El Horticultor" desde 2018.