Christophe Bitault es un arbolista francés que se convirtió a lo orgánico hace una docena de años, lo que lo llevó a revisar sus prácticas profesionales. Decidió instalar gallinas negras en su huerto para preservar sus árboles frutales.

Después de pruebas exitosas, descubrió que las gallinas negras locales de Janzé devoraban las plagas. “Hicimos una primera prueba poniendo 80 gallinas en 3 hectáreas, dejando las otras parcelas sin ningún tratamiento”, dice el productor.

En Francia están sustituyendo pesticidas por gallinas. Se comen los bichos y no contaminan.

“Hicimos una primera prueba poniendo 80 gallinas en 3 hectáreas, dejando las otras parcelas sin ningún tratamiento”

 

Solamente en el primer año, notó que el 80% de los pequeños insectos habían desaparecido, una noticia espectacular tomando en cuenta que los bichos acaban con hasta el 90% de su producción de frutas.

En Francia están sustituyendo pesticidas por gallinas. Se comen los bichos y no contaminan.

La idea no fue sólo del productor sino también de Dominique Biche, encargado de arboricultura en la Cámara de Agricultura. A día de hoy, Christophe cría al menos 200 gallinas negras las cuales habitan en sus parcelas y están siendo tan efectivas que ni siquiera está gastando en su alimentación, ya que suelen quedar satisfechas, recordemos que los insectos ocultan grandes fuentes de proteínas.

No sólo eso, sus gallinas también están dando muy buenos huevos, ‘huevos felices’ ya que tienen un amplio espacio para dejarlos y según Bitault son muy bien cotizados, a los chefs les encantan. Produce frutos, huevos y también tiene 120 ovejas en sus no menores 30 hectáreas de granja, la frescura está garantizada en sus alimentos y puede alardear de una muy buena calidad de vida.