Esta escuela reemplazó la cuota escolar por desechos plásticos y la ciudad se transformó

Como una forma de hacer la escuela más accesible y ayudar a limpiar su comunidad local, esta escuela primaria comenzó a aceptar bolsas de supermercado llenas de desechos plásticos en lugar de cuotas escolares.

Cada semana, los niños en edad escolar de 4 a 15 años hacen fila frente a la escuela con bolsas llenas de botellas de plástico, envases, pajitas de plástico, etc. La rutina semanal, ahora ampliamente conocida en toda la comunidad, es que cada niño traiga al menos 25 artículos de plástico de desecho por semana en lugar de matrícula.

La Escuela Akshar, una pequeña escuela que fue fundada por Parmita Sarma y Mazin Mukhtar en junio de 2016 en el estado de Assam, en el noreste de la India, se extiende a ambos lados del límite sur del Himalaya. Uno de los momentos clave que llevaron al enfoque de reciclaje para Sarma y Mukhtar fue cuando sus aulas se llenaron de vapores tóxicos de personas cercanas que queman desechos plásticos para mantenerse calientes durante el invierno. Era común que las familias recolectaran desechos, incluidos plásticos, y quemar montones durante el invierno para mantenerse calientes, sin conocer los graves daños a la salud y al medio ambiente de tal práctica.

La pareja estaba decidida a hacer un cambio positivo tanto en la educación dentro de la comunidad como en el medio ambiente. Comenzaron a alentar a sus estudiantes, muchos de los cuales luchaban por pagar las tarifas requeridas para asistir a la escuela, a traer desechos plásticos como forma de matrícula.

Ha sido una experiencia de aprendizaje y una transición para la escuela. Cuando Sarma y Mukhtar abrieron la escuela por primera vez, la mayoría de los padres enviaron a sus hijos a trabajar en las canteras de piedra cercanas en lugar de a la escuela, donde ganarían el equivalente a unos 2,50 dólares al día.

A través de un plan de estudios enfocado y una pasión por enseñar y unir a la comunidad, los fundadores comenzaron a atraer cada vez más a más niños a la escuela desde los 20 cuando empezaron hasta los 100 ahora. Los fundadores abordaron otro dilema común de pagar las cuotas escolares sustituyendo los impactos positivos en la comunidad como reemplazo de las cuotas.

El plan de estudios se centra en concienciar a los estudiantes sobre los problemas ambientales y la necesidad de ser buenos administradores de su comunidad. En general, la comunidad ha apoyado este esfuerzo, con muchas tiendas y hogares difundiendo el mensaje y fomentando la limpieza de la ciudad.

Los niños aprenden una variedad de temas destinados a desarrollar las habilidades necesarias para las oportunidades laborales cuando sean mayores, practicando todo, desde la instalación de paneles solares hasta la carpintería y la electrónica. Con el éxito de la misión y la práctica de la escuela, la pareja tiene la intención de construir 100 escuelas similares en los próximos 5 años.

Fuente: https://www.forbes.com/

Catalina Zimmermann

Fotógrafa, le encanta leer y escribir sobre temas ambientales y, por esta razón, ha estado escribiendo para "El Horticultor" desde 2018.