Peruano transforma el viento en agua y es reconocido por la ONU

Obtener agua limpia a partir de la humedad: Ese es el objetivo del proyecto sostenible por el que la ONU ha nombrado al peruano Max Hidalgo, Campeón de la Tierra 2020 por América Latina y el Caribe. En efecto, este joven inventor fue reconocido -junto a otros seis científicos, ambientalistas e ingenieros- por el Programa de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente (PNUMA) a raíz del desarrollo y la puesta en acción de iniciativas que los convierten en líderes ambientales. Pero ¿de qué trata específicamente este proyecto?

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Yawa, el nombre que recibe la iniciativa de Hidalgo, consiste básicamente en la creación de turbinas eólicas portátiles que condensan el vapor, logrando convertir así el viento en agua. Con este desarrollo, podrían recolectarse unos 300 litros de agua diarios a partir del procesamiento de la neblina y la humedad. Los más beneficiados serían los habitantes de las zonas gravemente afectadas por la sequía y la falta de acceso al agua potable.

Esta tecnología fue pensada de manera tal que contribuyese a la economía circular, reduciendo al máximo la utilización del plástico y empleando materiales reciclables en la construcción de la turbina. El equipo, funcional y de fácil ensamblaje, cuenta con filtros purificadores que permiten el tratamiento del agua in situ, y no requiere de energía eléctrica ni baterías para su funcionamiento.

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El proyecto Yawa (proveniente de los vocablos quechuas “agua –yaku” y “viento –waira”) fue diseñado atendiendo no sólo al cuidado del medio ambiente, sino también como una solución accesible al problema de la escasez hídrica en ciertas zonas del Perú. El costo de uno de estos sistemas, dotado para aprovisionar a una comunidad de 100 habitantes, rondaría los 70000 pesos.
“Hay comunidades que llevan 20 años esperando por el servicio y dependen de camiones que llegan con agua cara y de una calidad cuestionable. Fuimos a un pueblo de 100 habitantes en el sur de Perú donde el costo estimado de llevar agua corriente a través de tuberías era de un millón de dólares», comenta el joven biólogo.

Otros inventos:

Si bien el sistema que convierte el aire en agua -ganador en el 2017 del concurso de History Channel “Una idea para cambiar la historia”- es el trabajo más conocido de este peruano, no significa que sea el único. De hecho, también ha desarrollado un generador de energía eléctrica que posee la forma de una flor autóctona y por el cual obtuvo el primer Premio General de Diseños Industriales en el Concurso Nacional de Invenciones y Diseños Industriales en su país. Hay que agregar a la lista, una maceta que puede cargar baterías de teléfonos celulares y un envase biodegradable inspirado en la forma de una colmena, que se encuentra en pleno desarrollo.

“Tenemos que escuchar lo que quieren las comunidades y responder a sus necesidades. Ahí es adonde nos llevan los vientos de la creación”, señala Max.

El compromiso con el medio ambiente, la capacidad de pensar creativamente y actuar de manera transformadora en pos de soluciones a los desafíos ambientales más urgentes, son algunas de las cualidades de Hidalgo que desde el PNUMA resaltan.

“Max Hidalgo es un ejemplo del tipo de ingenio que necesitamos para permitir que las comunidades respondan a la actual emergencia climática. Necesitamos soluciones que sean asequibles y replicables para que las comunidades de bajos ingresos también puedan volverse resilientes al clima», comenta Miriam Hinostroza – economista ambiental del PNUMA.

Por su parte, Inger Andersen –directora ejecutiva del organismo- apuntó al papel de los jóvenes como agentes de cambio:

“Al entrar en una década decisiva en la que trabajamos para reducir las emisiones y proteger y restaurar los ecosistemas, los Jóvenes Campeones del PNUMA demuestran que todos podemos contribuir, desde donde estemos y con lo que tengamos a mano. Cada acto por la naturaleza cuenta y necesitamos que toda la humanidad comparta esa responsabilidad global”.

Ojalá las iniciativas de estos “Campeones de la Tierra” cobraran más difusión a nivel social para que sirviesen como disparador de más acciones enfocadas en desarrollar la conciencia ambiental en jóvenes y adultos.

 

 

Yanina Ludueña

Finalizando la Licenciatura en Español. Trabajo como docente y en el ámbito del diseño gráfico. Interesada en la comunicación, la cultura y la escritura. Me gusta investigar y aprender sobre las propiedades de las plantas y la permacultura.