Con un nuevo proceso de reciclaje no habría necesidad de separar el material por tipo y color.

El impacto ambiental causado por el plástico es un problema grave y las soluciones aparecen a un ritmo mucho más lento que la producción y descarte del material en el planeta. En este escenario, los científicos australianos dicen que han desarrollado una tecnología que puede hacer que todos los plásticos sean reciclables.

Cada año se desechan alrededor de 3,5 millones de toneladas de plástico en Australia, pero solo el 10% de este material se recicla. El resto se quema, se entierra en vertederos o incluso se envía a otros países. Una posible solución a este problema es la tecnología creada por Licella , una empresa australiana que está abriendo su primera planta de reciclaje en Inglaterra.

El sistema fue desarrollado por Len Humphreys y Thomas Maschemeyer, profesor de la Universidad de Sydney. Afirman que ahora es posible reciclar tipos de plásticos que no podrían procesarse hasta entonces.

Convertir el plástico en combustible o plásticos nuevos

En 2018, China anunció que ya no recibiría desechos reciclables de Australia, una advertencia para la industria local. Un año después, Len Humphreys considera la gran cantidad de plástico almacenado en el país como una fuente desperdiciada de recursos. El investigador afirma que el material puede convertirse en combustible o nuevos tipos de plástico.

Australianos crean tecnología que recicla todo tipo de plásticos

Esto es posible gracias al Reactor de catalizador hidrotérmico – CAT-HTR que desarrolló. El proceso de reciclaje químico altera la composición molecular del plástico, utilizando agua caliente y alta presión para convertir el material en aceite. «Lo que estamos haciendo es simplemente tomar el plástico y volverlo a convertir en los líquidos de donde proviene el material», explica Humphreys.

A partir de ahí, el aceite puede convertirse en betún, combustible u otros tipos de plástico. Humphreys afirma que la tecnología patentada por él y el profesor Thomas Maschemeyer es diferente de las soluciones que existen hoy en día.

A diferencia del proceso de reciclaje tradicional, esta tecnología no requiere la separación del plástico en diferentes tipos y colores y puede reciclar todo, desde cartones de leche hasta trajes de buceo e incluso subproductos de madera. Además, la tecnología brinda la posibilidad de que los productos plásticos sean reciclados una y otra vez.

Primera planta en abrir en Inglaterra

Después de probarse durante 10 años en una planta piloto de Licella, la tecnología está lista para salir al mercado. La compañía está abriendo su primera planta de reciclaje en el Reino Unido, donde afirma haber recibido más incentivos ambientales. Según la compañía, la planta puede procesar alrededor de 20 mil toneladas de plástico por año.

Damian Guirco, director del Instituto de Sostenibilidad de la Universidad Tecnológica de Sydney, dijo que la tecnología podría ser parte de la solución al problema del plástico. «Cuando pensamos en la necesidad de planificar nuestros sistemas de uso y reutilización de plásticos, una tecnología no será la solución», explica. Damian advierte que el principal objetivo a combatir es el consumo excesivo de plástico.