Estos atrapanieblas pueden capturar 10.000 litros de agua por día, Incluso en el desierto

Lima es la segunda ciudad más seca del planeta, sus precipitaciones anuales no superan los 10 mm. La falta de agua, como en la mayoría de los casos, la sufren en especial las comunidades y familias más pobres. Al rededor de 2 millones de familias en Lima no tienen acceso al agua corriente.

Ante la falta de soluciones “oficiales”, algunos empezaron a buscar soluciones alternativas. Y este fue el caso del Ingeniero peruano Abel Cruz Gutiérrez, que habiendo padecido su carencia hace 14 años, encontró una solución muy ingeniosa para paliar en la medida de sus posibilidades, el problema de la falta de agua.

Las mallas atrapanieblas logran captar el agua de la neblina que cubre los cerros de las zonas altas durante al menos ocho meses al año.

La niebla se compone de micropartículas de agua suspendidas en la atmósfera, que por su tamaño pequeño la gravedad no puede precipitarlas. El sistema atrapanieblas capta esas micropartículas utilizando mallas plásticas de (6 x 4 m) que ante el impacto con la malla, la humedad se convierte en gotas de agua por gravedad y el agua se va almacenando en tanques o reservorios, o se entrega directamente a los usuarios.

Es un sistema con el que se puede capturar hasta 10.000 litros de agua diarios, llegando a proveer a 500 familias de agua.

Es un mecanismo sencillo pero eficaz, empleado también en otras zonas desérticas con presencia de niebla, como el desierto del Néguev en Israel o el desierto de Atacama en Chile, además de Ecuador, Guatemala, Perú, Nepal, algunos países de África y la isla de Gran Canarias.

Abel Cruz Gutiérrez es un cazador de nubes, en la actualidad es el presidente de la asociación Peruanos sin Agua, la cual formó en 2005 con habitantes de Perú para lograr la atención de las autoridades y conseguir una solución a su problemática.

Su vocación siempre estuvo ligada al medio ambiente y hoy esta cumpliendo su sueño, dedicarse a lo que siempre pretendió, ser ingeniero ambiental y ayudar al planeta creando métodos sustentables que puedan aplicarse en todo el mundo.

El agua de los atrapanieblas ha permitido a muchas familias subsistir gracias a la agricultura.

Los atrapanieblas conceden agua para sembrar en una zona donde hace una década sólo había un cerro inhabitable, permanentemente nostálgico, árido. El éxito y la popularidad del método adquirió dimensiones grandiosas.

“Una promesa es una nube”, recita el letrero de atrapanieblas que hace referencia al proverbio árabe: “Toda promesa es una nube, pero los hechos son la lluvia”. Nubes en el cielo no faltan, y a pesar de la poca lluvia, las promesas se están cumpliendo.

 

Melisa Jankac

Melisa, se dedica al movimiento y a la conciencia corporal, promoviendo un estado de integridad del ser. Ella cree que la sustentabilidad es danzar en armonía con el planeta, por tal motivo dedica parte de su tiempo a escribir artículos sobre Ecología.