Completamente desconectada del resto del mundo, Jill no usa teléfono, agua municipal o televisión y produce su propia electricidad con paneles solares. Vive al lado de un arroyo que proporciona toda el agua que necesita. Gastó aproximadamente $ 3,000 en la construcción de su casa, la mayor parte de ese dinero lo gastó en techos y pisos.

En un mundo donde casi todos somos presa de la tecnología, las ganas de desconectarse por completo comienzan a aparecer en la mente de muchos. Caminamos como zombies por la vida atados de las manos a nuestros teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras portátiles. La saturación excesiva nos ha dejado con un anhelo de simplicidad, una sed de atención plena. Por supuesto, la mayoría de nosotros no tenemos las agallas o la fuerza para salir del sistema. Pero tal vez la historia de Jill Redwood inspire a aquellos ansiosos por la vida simple para finalmente deshacerse de lo innecesario.

Escritora y activista medioambiental, Jill Redwood construyó su propia casa en East Gippsland, Australia, utilizando solamente materiales reciclados, paredes de madera y la técnica de zarzo, de forma totalmente autodidacta. Una mujer que ha aprendido a vivir en armonía con la naturaleza y de la que podemos aprender todos infinidad de cosas. Ha dedicado su vida a la protección del medio ambiente en Australia.

Jill Redwood junto a uno de sus caballos

Redwood genera su propia energía solar utilizando paneles solares instalados alrededor de su casa.

Jill Redwood paneles solares

Hace mas de treinta años que vive una pequeña granja de 15 hectáreas, 60 animales, una casa y un jardín. Ella no va al supermercado casi nunca, una vez cada 6 meses, y tiene un promedio de gasto semanal de 80 $, la mayoría de ese dinero se lo gasta en los animales.

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La cocina de Jill Redwood

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Su despensa está llena de conservas, la mayoría de ellas hechas por ella misma. Jill Redwood es vegetariana y solo come comida orgánica. Dependiendo de la temporada, su huerta decide lo que hay de menú.

Casi todos los muebles, ropa o utensilios que usa en su casa son recuperados de la basura o comprados de segunda mano. Como ella misma suele decir: “Es increíble las cosas que la gente puede tirar a la basura“.

Jill Redwood, su dormitorio

Su único “lujo” es su conexión a internet, totalmente necesaria para ella hoy día para poder ejercer su activismo medioambiental.

Jill Redwood2

Jill Redwood construcción de su casa

Totalmente desconectada del resto del mundo, Jill no utiliza el agua municipal, ni teléfono ni la televisión y produce su propia electricidad con paneles solares. Vive al lado de un arroyo que le proporciona toda el agua que necesita. Gastó aproximadamente 3.000 $ en construir su casa, la mayoría de ese dinero gastado en techos y suelos.