Adolescente creó 108 bibliotecas de semillas en los Estados Unidos

Durante la pandemia, Alicia Serratos ha pasado incontables horas ensamblando kits que contienen semillas de vegetales, hierbas y flores orgánicas, sobres y marcadores de plantas para ayudar a las comunidades a establecer bibliotecas de semillas.

Las cajas llenas de paquetes de semillas a menudo se almacenan en bibliotecas públicas, pero los propietarios de viviendas también han comenzado a crear mini bibliotecas en un esfuerzo por impulsar la horticultura al tiempo que se promueve el acceso a los alimentos y la seguridad.

“Las bibliotecas de semillas son muy importantes porque enseñan a las personas de dónde provienen sus alimentos”, dice Serratos. «Me ha hecho muy feliz que tanta gente esté interesada en cultivar alimentos y tener bibliotecas de semillas».

Comenzó como un proyecto de Girl Scouts y se convirtió en un movimiento a nivel nacional. Seed Savers Exchange donó semillas de la herencia para el proyecto y la Red de Semillas Comunitarias mapeó todas las ubicaciones de las bibliotecas de semillas.

Desde que comenzó su campaña, las solicitudes han llegado a través de las redes sociales de comunidades deseosas de comenzar sus propias bibliotecas de semillas.

Todas las ciudades merecen una biblioteca de semillas:

Aunque las bibliotecas de semillas no son nuevas — un bibliotecario en Nueva York estableció una biblioteca de semillas en 2004 y Serratos estableció bibliotecas de semillas en tres escuelas primarias cerca de su casa en el condado de Orange, California, hace siete años — el concepto se disparó durante la pandemia.

Las bibliotecas de semillas son gratuitas y abiertas al público, y no se requiere membresía. Se anima a los jardineros a guardar semillas y aportarlas a la biblioteca para que otros puedan acceder a ellas. No todos los que toman semillas las guardarán y agregarán, por lo que los “administradores”, que administran las bibliotecas de semillas, a menudo compran semillas o solicitan donaciones a las compañías de semillas para mantener las bibliotecas abastecidas.

Serratos también ha estado trabajando horas extras para mantenerse al día con la demanda de kits de inicio que ella nombró 3 Sisters Seed Box. Además de enviar kits a bibliotecas, escuelas, centros para personas mayores y centros comunitarios, Alicia también los ha enviado a los propietarios de viviendas que desean instalar bibliotecas de semillas en sus vecindarios para brindar acceso las 24 horas, los 7 días de la semana a sus vecinos.

Serratos espera que el interés en la jardinería y el cultivo de alimentos ayude a iniciar conversaciones sobre seguridad alimentaria, biodiversidad y ahorro de semillas. “Comemos todos los días y necesitamos dedicar mucho más tiempo a pensar en el origen de nuestra comida”, dice.

Alicia es parte de una generación que ya no necesita esperar que otros actúen, una generación que confía en su potencial y actúa sin miedo. Desde el equipo estamos muy orgullosos de los futuros líderes que tendrá nuestra sociedad. Que observan la vida desde otra perspectiva, y con una necesidad esencial, La vida.

Si te pareció inspirador este artículo, y querés que en tu pueblo o ciudad también exista una biblioteca de Semillas, no dudes en dar el paso.

Catalina Zimmermann

Fotógrafa, le encanta leer y escribir sobre temas ambientales y, por esta razón, ha estado escribiendo para "El Horticultor" desde 2018.