San Francisco se convierte en la primer ciudad en prohibir la venta de botellas de plástico

En un movimiento audaz hacia el control de la contaminación, San Francisco se ha convertido en la primer ciudad de Estados Unidos en prohibir la venta de botellas de plástico, una medida que se basa en un movimiento global para reducir la enorme cantidad de desechos de la industria de botellas de plástico de mil millones de dólares.

Los infractores de la prohibición se enfrentarían a multas de hasta $ 1,000 Dolares.

Las medidas para expandir los esfuerzos de reciclaje también ayudan a disminuir la contaminación plástica. Pero muchos ambientalistas argumentan que solo prohibiciones como la promulgada por San Francisco marcarán una diferencia significativa para frenar la destrucción.

Dadas las tasas de producción actuales, pocas acciones individuales podrían tener el impacto que puede tener la prohibición de las botellas de plástico en primer lugar.

Eso no quiere decir que los individuos estén exentos de hacer su parte. Aquellos que compran botellas reutilizables en lugar de comprar nuevas sí marcan la diferencia. Pero pueden ir un paso más allá en su gestión ambiental instando a los funcionarios locales a promulgar prohibiciones similares en sus lugares de origen.

Si los seres humanos esperan detener la destrucción del planeta Tierra, todos deben adoptar prácticas que alivien la demanda de los consumidores de productos que dañan el medio ambiente.

Prohibir las botellas de plástico no eliminará la basura que actualmente asfixia el aire, la tierra y los océanos, pero las prohibiciones pueden reducir la cantidad de tales artículos producidos en primer lugar. Despedirse de las botellas de plástico desechables significará que muchas personas tendrán que cambiar sus hábitos por otros más amigables con el mundo que compartimos.

Se ha demostrado que el 50% del plástico se tira después del primer uso. Cada minuto, la población mundial compra un millón de botellas de plástico.

Una revolución:

Debido a todo esto, la ciudad de San Francisco ha iniciado una revolución y se convirtió en la primera ciudad en prohibir la venta de botellas de agua de plástico.

Este es el comienzo de un movimiento global que reducirá la cantidad de desechos arrojados anualmente. Según GlobalFlare, se permitirá una excepción solo si falta una fuente de agua alternativa adecuada.

Esta propuesta fue fuertemente apoyada por la campaña Think Outside the Bottle, que fomenta las restricciones de “productos no amigables con el medio ambiente”.

Fuente: https://theecologist.org/

 

Catalina Zimmermann

Fotógrafa, le encanta leer y escribir sobre temas ambientales y, por esta razón, ha estado escribiendo para "El Horticultor" desde 2018.