El primer vuelo del mundo accionado a biocombustible de semilla de mostaza supera expectativas

El primer vuelo del mundo impulsado por biocombustibles fue entre Los Angeles, EE.UU., y Melbourne, Australia, en un viaje que duró 15 horas a bordo del Boeing 787-9 Dreamliner, el vuelo fue todo un éxito.

El combustible fue compuesto por aproximadamente un 10% de Brassica carinata, un tipo de semilla de mostaza. En la práctica, la sustancia mezclada con combustibles convencionales, la emisión librada fue de aproximadamente 39.683 Kg de CO2 – un 7% menos que los vuelos comunes.

Según Qantas, productora del biocombustible, una hectárea de semillas de mostaza es capaz de producir cerca de 2 mil litros de combustible sostenible. Es decir, la fabricación vale la pena! El negocio parece ser tan prometedor que el fabricante ya se ha comprometido a producir suficiente oferta para que todos los vuelos que salen de Los Ángeles se mueven a biocombustible para 2020 y prometió utilizar otras materias primas además de la semilla de mostaza. ¡Ahora sí! ¡Sostenibilidad en las alturas!

El primer vuelo del mundo accionado a biocombustible de semilla de mostaza supera expectativas

 

La industria de las líneas aéreas producen un 12 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte, según la coalición de lineas aéreas Air Transport Action Group (ATAG)

Actualmente, menos del cinco por ciento de los vuelos se realizan utilizando biocombustible mezclado con combustible de aviación tradicional, pero se espera que la mitad de los 300 mil millones de litros de combustible utilizados por la industria aeronáutica sea reemplazado por biocombustible.

Las mezclas de biocombustibles actualmente cuestan de un 5 a un 10 por ciento más que los combustibles para aviones tradicionales dependiendo de la ubicación. Pero según los indicios la diferencia será reducida en cuanto aumente la oferta.

Qantas reveló que la aerolínea establecerá una biorefinería en Australia en una asociación extendida con Agrisoma para aprovechar al máximo el potencial de cultivo.

 

Otras aerolíneas de todo el mundo también han avanzado hacia la incorporación de biocombustibles en sus vuelos comerciales. En 2011, Alaska Airlines operó 75 vuelos seleccionados con una mezcla similar de aceite para cocinar, mientras que la aerolínea holandesa KLM operó vuelos semanales de biocombustibles entre Nueva York y Amsterdam durante seis meses en 2013.