Este asombroso Huerto escolar debería ser replicado en todo el mundo

En Talavera, España, Educadores y padres hán creado «El club del Huerto», una historia digna de compartir.

Hace casi 9 años nació la necesidad de crear un proyecto que fomentara el arraigo del alumnado al centro educativo, Se buscaba crear comunidad, por tál motivo Se propuso crear «el Club de Naturaleza», un grupo de familias que hicieran actividades al aire libre los fines de semana.

Entonces alguien propuso que el club creara un huerto en el colegio como una de las actividades. Rai (Profesor de la institución) tenía experiencia en huertos escolares. La idea funcionó y el club salió adelante. El huerto también, Poco después, se amplió a un terreno de unos 90 m2. Pasaba el tiempo y el club seguía funcionando. El huerto ya formaba parte del centro.

No solo lo usaba el club los fines de semana, sino que también lo utilizaban profesores y profesoras como herramienta para aplicar en sus clases. Entonces, aprovechando una ampliación del centro educativo, ampliaron también el huerto. Pasó de tener 90 m2 a los actuales 400. Una superficie que podría ser demasiado grande si no fuera por la colaboración de las familias que, entre sus actividades de fin de semana, incluían la visita periódica para mancharse las manos de tierra.

Rai pasa también los recreos en el huerto, esperando a quien quiera venir. Nos cuenta que este curso ha notado un gran aumento de participación. Cada vez son más los niños que deciden acercarse al huerto como actividad en su tiempo libre, manteniendo siempre las medidas de higiene necesarias.

¿Qué hay en el huerto?

En el huerto hay desde variedades tradicionales, hasta un oasis de mariposas en el que cultivan plantas de las que se alimentan las orugas y flores en las que liban los ejemplares adultos. También hay un invernadero, un hotel de insectos, aromáticas y los bancales, que permanecen cultivados todo el año.

Durante el curso, la cosecha se reparte entre el alumnado o se usa para hacer talleres. Pero durante el verano, las familias que lo mantienen dan la cosecha a los comedores sociales de Talavera. Un proyecto redondo que no se limita a cultivar la tierra, sino también a cultivar valores de solidaridad y civismo.

Rai, la pieza clave

Rai es el coordinador y promotor del proyecto de huerto. Con 25 años como docente, lleva casi 20 con proyectos de huerto escolar. Es maestro de primaria y también profesor de educación física. Tiene muy claro lo valioso que es este recurso en el colegio. Y es que considera que, aunque el libro es un recurso fantástico, la educación debería ser más manipulativa y experimental y usar el libro solo como apoyo.

En este sentido, el huerto es una manera de aprender desde lo real y de una forma contextualizada, porque es la naturaleza del colegio la que enseña. «Tener el huerto es tener la naturaleza en el propio centro», dice.

Entre sus proyectos está el de recuperación de semillas tradicionales, recibidas de hortelanos y hortelanas de Talavera y alrededores, pero también de intercambios con otros centros.

Entre las tantas iniciativas, destacan algunas muy curiosas, como, por ejemplo, una actividad de orientación con un mapa del huerto para buscar los alimentos perdidos; un recetario del colegio con estos alimentos perdidos; una revista; un programa de radio… y otras tantas cosas que hacen y que harán. Y es que, según Rai, «solo hay que pararse a pensar un rato y probar para saber cómo adaptar el huerto a los contenidos y los contenidos al huerto. Y el resultado es muy reconfortante».

El Club de la Naturaleza

Este huerto es solo una parte del proyecto que se puso en marcha en 2011-2012. Además de ir a realizar las labores propias del huerto, este grupo de familias talaveranas se reúnen para hacer otra gran cantidad de actividades. Abierto a la participación de cualquier persona del municipio, entre las actividades que han realizado, Rai nos cuenta que han hecho acampadas, rutas en bici, visitas a apicultores, centros de educación ambiental… todas ellas relacionadas con la naturaleza y la cultura popular del territorio.

Este club no sería sin el huerto así como el huerto no sería sin el club. Un proyecto completo y digno de premios que esperamos que dure muchos años más. Hacen falta muchos proyectos más como este que enseñen a los más pequeños a cuidar la naturaleza y a vivir en sociedad. Y es que, como dice Javier, papá del Club de Naturaleza: «La azada humaniza a las personas».

 

Catalina Zimmermann

Fotógrafa, le encanta leer y escribir sobre temas ambientales y, por esta razón, ha estado escribiendo para "El Horticultor" desde 2018.